"Hacer cien películas de consumo por cinco buenas es una desproporción. A mí me gusta la comedia. Lo que sí me da tristeza es que no se la tome en serio, que forzosamente haya que llenarla de situaciones soeces o de mal gusto. A nosotros, como no nos dejan eso del sexo, pues resulta que, claro, hacemos barbaridades y disparates, porque estamos siempre premiosos, inhibidos y como metidos en un puño. Y como desde la pantalla no solemos decir nada, lo que hay que hacer es sacar una señorita en combinación un señor corriendo detrás, como yo, con unas gafas y unos diente. ¡Aah! ¡A por ella! (...) Nunca he hablado mal de ese cine de consumo que he hecho, pues si al menos la gente se ha divertido conmigo, aunque haya sido de una manera inadecuada, siempre me cabe la satisfacción de decir: "¡Hombre, pues he conseguido hacer sonreír a mis conciudadanos!".
Hasta siempre, maestro.


